No puede levantarse de la cama,cada vez que lo intenta se marea y tiene que volver a recostarse hasta que las luces de sus ojos dejan de brillar y moverse.
Se queda entonces pensando,recordando cuando aún vivía en casa con sus padres,cuando todo iba bien.Recuerda una cena de hace años,ella tendría 14 recién cumplidos y comían pollo y patatas,entonces su madre le prohibió seguir tomando más patatas porque engordaban demasiado.Aquella niña no dio mucha importancia al comentario,pero años después lo oíria una y otra vez en su cabeza.
Los huesos de su cadera se le clavan mientras da la vuelta intentando nuevamente ponerse en pie.Suena el teléfono,es su hermana Sofía,pero no tiene fuerzas ahora para enfrentarse a sus cientos de preguntas y deja saltar el contestador.
- Irma,soy yo.Estoy preocupada,no sé de ti desde hace días y tengo miedo de que te haya pasado algo.Si no me devuelves la llamada pronto iré a tu piso a buscarte,tengo llave así que no huyas más de mí.Un beso.
Ella se deja caer de nuevo a la cama,aunque acabe de conseguir levantarse,tendrá que llamar a Sofía,no puede dejar que entre en su casa y vea como está todo.
Irma echa un vistazo a su alrededor,recortes de revistas por el suelo y una nevera vacía,eso es lo que le queda.
Nadie dijo nunca que ser fuera fácil,solo que merecería la pena.