La lluvia resuena contra los cristales al caer y Myko está tirada en el sofá con su manta y su conejo de peluche(aunque ya tenga casi 20 años).Hoy ha sido un día bueno,y eso que odia la lluvia,de esos que alegran el corazón y hacen que las penas desaparezcan un ratito al menos.
Es la primera vez que le ha visto y aún le tiemblan las piernas.Le ha conocido en la cola del súper,estaba delante de ella y al verla colocar en la cinta miles de gominolas y dos tarrinas de helado ha sonreído y girándose hacia la dependienta ha murmurado para sí "una chica tan dulce no debería venir sola a comprar"...Y Myko le ha mirado a los ojos,ha visto su sonrisa y ha perdido el control de sus movimientos,tirándolo todo por encima de la cajera.
Debe de pensar que soy tonta,pero no es culpa mía si se me ha parado la razón.
Promete ser una preciosa historia=)
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